Nostalgia del Reino

Elementos de Geografía

El libro se titula Elementos de Geografía, y lleva por subtítulo Que comprenden los Principios Elementales de la Geografía Matemática, Física y Política, la Geografía Descriptiva y la Historia de la Antigüedad y de la Edad Media. Una intención ambiciosa, pero no tengo ninguna duda sobre que la cumple por completo. El autor es D. Patricio Palacio, Doctor en Jurisprudencia, y Catedrático de Elementos de Historia y Geografía. Está impreso en Oviedo, en 1861.



Compré este libro en Santiago, en un mercadillo de antigüedades. Dudaba entre otros dos, introducciones a la Filosofía y la Teología, ambos en latín. Pero me enamoré de este al leer una tabla de estadísticas de países europeos. Me enteré allí, entre otras muchas cosas, de que los Estados Pontificios tienen en la actualidad 3,100,000 almas, y que Prusia tiene algo más de diecisiete.

Aprendí también las diferentes medidas de longitud que se usan en los estados europeos, entre la milla de Prusia y la milla austriaca, y de esa nueva unidad de medida, el kilómetro, que poco a poco va desplazando a las demás.

Aprendí que la distancia del Sol a la Tierra es de 27 millones de leguas, que los cuerpos celestes se dividen en estrellas fijas y estrellas errantes.



Sobre mi ciudad, Albacete, incluida entonces en el Reino de Murcia, el doctor Palacio, nos enseña:



Albacete, con 11,860 almas, audiencia territorial, instituto y establecimientos de beneficencia: tiene fábricas de paños burdos, jabón y cuchillería. Una acequia, hecha con el doble objeto de desaguar las lagunas intermedias y regar la campiña, ha contribuido a la fertilidad de sus alrededores. Dista de Madrid 248 kil.




Pero mi párrafo favorito es, sin duda, este, una nota al pie de página en la descripción del Sol:



A pesar de ser considerado generalmente como estrella fija, resulta de recientes observaciones, que tiene un movimiento de traslación hacia la constelación de Hércules; acaso el sol, centro de nuestro sistema planetario, es pequeño planeta de otro inmenso sol, cuya incalculable distancia le oculta a la vista de los hombres. Otras estrellas consideradas como fijas se hallan acaso en iguales circunstancias








El libro está, con sus 143 años de vida, en muy mal estado. De la encuadernación marrón se han perdido algunos trozos, sobre todo en el lomo. Faltan varias páginas por el principio, y muchas están sueltas. Las hojas son amarillentas, y tienen ese maravilloso olor de los libros viejos. En algunas de ellas hay anotaciones a lápiz, números, que quizás fueran para marcar los temas que entraban para algún examen.



En la contraportada hay una firma, Mariño. ¿Sería él quien hizo las anotaciones a lápiz, o algún otro dueño?

Probablemente esté reencuadernado, porque parece haber otra firma, que no llego a entender, invertida, como si estuviera escrita en una hoja que luego hubiera sido pegada a las guardas (que son azules , marrones, con curvas blancas, intentando tal vez imitar el mármol).

Y, desde hace unos días, lleva también anotado a boli el correo electrónico de una chica gótica de Cantabria. Supongo que a mucha gente le parecerá un sacrilegio, un atentado a un objeto venerable. Lo siento. Para mí esta nota no hace sino aumentar su encanto y valor.


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