Nostalgia del Reino

Sábado

El sábado, Wyan me hizo un comentario que no recuerdo, salvo el principio: “Ahora que eres un hombre feliz…”. (Señor Wyan, ¿no recordará usted la frase completa, verdad?). Yo le respondí alguna chorrada. Tampoco recuerdo qué. Y a continuación él me preguntó: Entonces, ¿reconoces que eres un hombre feliz?. Me pilló completamente desprevenido. La verdad es que no había pensado en eso, tan centrado estaba en mis sueños, mis anhelos, en tantas y tantas otras cosas, que hacía mucho que no me planteaba algo así. Pero sabía la respuesta: Sí, a día de hoy soy un hombre feliz.



Extraño. Son pocas las ocasiones en que reconocería algo así. Soy todo un experto en lloriqueos y autocompasión. Pero ese sábado era feliz. Incluso hoy lo soy. No es difícil ser feliz cuando aún no has despertado.


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