Nostalgia del Reino

Predicadores nocturnos

(Son casi las cuatro de la mañana. Acabo de regresar a mi guarida, y probablemente debería irme a dormir en lugar de escribir aquí)



Una noche curiosa. Supongo que Zirbeth estaría contenta: me han hecho volver temporalmente a la Razón. Me han propuesto esta un problema que, me temo, me dará que pensar:



¿Es posible contar la Historia desde el presente hacia el pasado?



R., quien quería discutir sobre esto, estaba más interesado en temas pedagógicos, en cómo se debe enseñar la Historia. A mí me preocupaba mucho más el problema abstracto:



Si conocemos el presente, ¿es posible deducir el pasado a partir de él?. (Entendiendo el presente como lo que es y lo que podría ser, como una combinación de mundos posibles; y entendiendo igualmente el pasado como un conjunto de diferentes alternativas, de pasados que fueron y no fueron).







Otro momento de la noche: dos religiones rivales intentando convertirnos a la vez. Caminábamos por Huertas, hacia un restaurante libanés, y pasamos por la sede de la Cienciología, abierta a esas horas, casi a medianoche. Un amable comercial nos dio folletos, nos invitó a entrar, nos ofreció ponernos un video explicativo, nos preguntó cuál era nuestra religión actual. En la otra acera, un señor con una potente voz gritaba sobre el peligro de las sectas, sobre cómo el mundo puede ser salvado, pero sólo a través de Cristo.

Decidimos alejarnos de allí e ir a cenar. (Más tarde volveríamos a pasar por esa calle, con la esperanza de volver a ver el duelo de religiones, pero sólo quedaban los cienciólogos, que nos dieron más folletos y nos volvieron a ofrecer ponernos un video, y hacernos un test de inteligencia).


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