Nostalgia del Reino

Escuchando fados

Escucho ahora uno de esos discos asociados a un momento concreto en mi vida. Es un disco de fados, de una cantante que no conoceréis, por muy aficionados que fuerais a ese género.



Era la primavera del 2001, y un amigo (llamémosle Eu. Es la misma persona que hace unos días me advertía de dónde podía estar el origen de estos cambios que observo en mí) y yo correteábamos por Lisboa. Una noche, buscando un lugar donde cenar por el Barrio Alto, escuchamos música saliendo de un restaurante, y entramos. Fue la primera vez que estuvimos en una casa de fados. Nos sentaron en una de esas largas mesas que se estilan allí, rodeados de gente que no conocíamos, y cenamos mientras escuchábamos a los cantantes. Fue absolutamente maravilloso. Adoro la música en directo, casi cualquier cosa. Cuando voy por la calle, por el metro, rara vez paso al lado de un músico sin darle nada. Y allí, en ese repleto local, tomando una de esas desmesuradas cenas portuguesas, escuchando a aquellos ancianos cantantes… era como un sueño.



Y, de repente, la preciosa chica que nos había servido el pescado, comenzó a cantar. Es cierto que no era tan buena como los dos cantantes profesionales que habíamos escuchado antes, pero… me temo que me enamoré un poco de ella en ese momento. Me pasa a menudo, y con demasiada facilidad. Creo que casi me eché a llorar entonces, escuchando cantar a Sara Cristina.



Después ella nos sirvió el café, y yo le compré este cd, que he guardado con muchísmo cariño desde entonces. Y la noche siguiente, pasamos por casualidad (creedme cuando os hablo de casualidad: en muy fácil perderse por las callejuelas del Barrio Alto, y creo que esa noche lo hicimos) por la puerta del restaurante, y ella estaba allí, en la puerta. ¡Y se acordaba de nosotros! Nos saludó, y hablamos un poco con ella.





A veces me pregunto que habrá sido de ella. Si seguirá cantando allí, en aquel restaurante. O si habrá conseguido convertirse en profesional. Si algún día veré un disco suyo en alguna tienda, o su cara en la televisión. O si lo habrá dejado todo, si ya no cantará.







Foi por vontade de Deus

Que eu vivo nesta ansiedade

Que todos os ais são meus

Que é toda minha a saudade

Foi por vontade de Deus



Que estranha forma de vida

Tem este meu coração

Vive de vida perdida

Quem lhe daria o condão

Que estranha forma de vida



Coração independente

Coração que não comando

Vives perdido entre a gente

Teimosamente sangrando

Coração independente



Eu não te acompanho mais

Para deixa de bater

Se não sabes onde vais

Porque teimas em correr

Eu não te acompanho mais


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