Nostalgia del Reino

Omnia mutantur, nos et mutamur in illis

Una fría mañana de domingo, escuchando a Handel. Notas de clavicordio llenan mi pequeña y oscura casa. Todo parece ir despacio. Y tantos días de fiesta seguidos como tengo ahora te dejan tiempo para todo, para pensar…



El Cambio. Ese es el tema de este blog casi desde sus comienzos. Ese, y una historia de amor.



Todo, todo ha cambiado tanto. No sólo yo, sino también mucha de la gente que me rodea. Aún cuando yo siguiera siendo el mismo, mi vida no podría ya ser igual. Supongo que, del alguna manera, nos hacemos mayores. Es extraño.

Y yo… yo soy tan diferente ahora. Me miro al espejo y me noto cambiado. Y cuando miro a mi interior, y recuerdo a la persona que era antes, casi no me reconozco. Tampoco sabría decir si los cambios son para bien o no. En realidad, todo eso no importa. Los cambios son cambios, nada más. Algunos los verán para bien, y otros para mal. Pero, ¿sabéis?. Creo que nunca había estado tan a gusto conmigo mismo, con la persona que soy, como en esta época.







(Aunque en realidad, algunas cosas nunca cambian. Anoche, tras escribir en mi diario, volví atrás, para ver qué había escrito un año antes, para ver dónde estaban mis pensamientos entonces. Encontré esto:







8 de diciembre del 2003



Todavía pienso en ella, todavía la deseo. Y a veces me duele pensar en lo que podría haber sido.







Algunos deseos, algunas búsquedas, están siempre allí, sobreviviendo a todas las mutaciones.



)


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