Nostalgia del Reino

Equipajes

Mi vieja mochila azul está junto a mí, apoyada junto a la cajonera.



Iba a escribir “mi vieja mochila azul reposa junto a…”. Pero mentiría. Miradla: no está reposando. Se la ve inquieta, deseando que llegue al fin el mediodía. Le gusta viajar, y me ha acompañado en tantas aventuras…

Me mira preocupada, con desconfianza: no la llevé conmigo a Nueva York, y no pudo acompañarme a Santiago. Supongo que nunca me lo perdonará. Y, hace poco, pasó un tiempo separada de mí, en el armario de E. No estoy seguro si le gustó cambiar de manos, o pensó que la estaba abandonando.



Pero nos acompañó a Lisboa. Y hoy… hoy mi mochila y yo cruzaremos solos el mar, hacia otras islas. Esta tarde, Londres nos espera. Volveremos a ver las multitudes en Picadilly y Leicester, los músicos en Covent Garden.







¿Cómo huele Londres en invierno? Nunca he estado allí en esta estación. En verano huele a alquitrán, y curry… ¿Cómo será ahora?



Va a ser una mañana larga… Mi mochila no es la única que se retuerce de impaciencia


Share this: