Nostalgia del Reino

Emperadores

Podría también ser culpa del traductor, de ese morisco que tradujo la obra al castellano; o incluso del propio Cide Hamete. Pero yo creo que es Cervantes quien no entiende qué sucedió, o que miente deliberadamente.



Nos dice que, antes de morir, Don Quijote recuperó la cordura, y renegó de todas sus antiguas ilusiones.

Yo creo que fue al revés, que, cuando perdió sus sueños, cuando se convirtió sólo en Alonso Quijano, se quedó vacío, completamente vació… y murió.



(Aunque lo que de verdad querría creer es que, aunque ni los anales de la Mancha ni ninguna otra crónica lo registre, Don Quijote no murió allí, que hubo una cuarta salida, quizás a tierras lejanas, ignotas… que vivió muchas más aventuras, que fue emperador, y Dulcinea su emperatriz… quizás en el lejano reino del Preste Juan.)



Somos nuestros sueños. Y, si los perdemos, no somos nada, nada… y nos extinguimos, morimos.


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