Nostalgia del Reino

no title

Este blog existía por debilidad, por vanidad. Me engañaba a mí mismo creyendo que lo que pudiera escribir, contar, tenía algún valor. Se convirtió en un repugnante templo a mí mismo. Llegué a llevar una vida falsa en la red (falsa, pues nada de lo que haya en la red puede ser real).
Y mentí, hice daño, me perdí, distraí mi atención del mundo real, ciego, lleno de vanidad y orgullo. Y busqué, porque por mi debilidad lo necesitaba, afecto y admiración en esa vida falsa. Un afecto y una admiración que tampoco valían nada, pues no eran mi verdadera vida, sino un producto de este repugnante blog, que tanto daño ha hecho.


Pero toda esa debilidad, toda esa vanidad, han quedado atrás al fin.
Iwan Manjak desaparece aquí (no muere, pues no puede morir lo que nunca ha vivido). No lo busquéis. No existe. Nunca existió.






¿Mi vida? Mi verdadera vida es Elise, la criatura más bella y maravillosa de este mundo. De cualquier mundo.
Mi amor por ella es absoluto, infinito. Lo llena todo. Moriría por ella. Ahora mismo. Sin dudarlo.
Ella es el aire que respiro, mi sueño, mi reino perdido. No necesito nada más. No deseo nada más.
Y mis palabras, tan torpes como siempre, no dan para expresarlo todo. Nunca podrán reflejar totalmente todo mi amor, la verdadera y única finalidad de mi vida. Por eso no tiene sentido que escriba más. Viviré, a su lado, feliz.


Share this: