Nostalgia del Reino

Bacon y las Eumenides

Jung escribió sobre el poder que los viejos dioses tienen sobre nosotros, de cómo residen en nuestro subconsciente, de cómo aparecen en nuestros sueños.

También lo entendió Robert Graves, de quien en estos días leo su “Rey Jesús”, con su obsesión por su Diosa Blanca, con verla detrás de todos los mitos, de todas las viejas tradiciones humanas.

El domingo, en la Tate Gallery, comprobé con horror como también Francis Bacon lo había entendido. El cuadro se titula “Three Studies for Figures at the Base of a Crucifixion”, pero, cuando conseguí liberarme de la fascinación y repugnancia que me poseía, leí en la descripción que a quien Bacon había querido pintar en la base de la cruz era a las Eumenides, las diosas de la justicia, la venganza, la culpa. La Triple Diosa en la más terrible de sus formas.

Three Studies for Figures at the Base of a Crucifixion

Me senté frente a ellas y las contemplé, horrorizado, durante no sé cuánto tiempo, hasta sentirme enfermo.


Share this: