Nostalgia del Reino

γνῶθι σεαυτόν

Conócete a ti mismo, estaba escrito en el frontispicio del templo de Apolo en Delfos, el dios de la luz. No es la única a quien se ha atribuido esta frase, pero me gusta creer que fue Phemonoe, la hija del dios, su primera sacerdotisa en Delfos.

Esta es una de las muchas cosas que pueblan hoy mi mente, una tarea a la que aferrarse en medio de la tormenta. Conocerme de verdad. Hacerme más grande. καλὸς κἀγαθός.

Otra de las inscripciones en el fronstispicio era una E, cuyo significado incluso los griegos habían olvidado. Pero uno de sus posibles significados era εἶ, eres, refiriéndose a que el Dios lo era todo, la verdadera esencia del Universo. O, visto al revés, que todo era el Dios, que todo era divino. También nosotros.




Everything is holy! everybody’s holy! everywhere is
holy! everyday is in eternity! Everyman’s an
angel!



Allen Gingsberg, Footnote to Howl

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