Nostalgia del Reino

Errores y riesgos

Pues nada funciona excepto aquello a lo que entregamos nuestra alma, nada es seguro excepto lo que arriesgamos.


Ursula K. Le Guin. Un Pescador del Mar Interior

Recuerdo haber apuntado esa frase hace años, impresionado. Le Guin ha sido uno de esos autores que me han enseñado a vivir. O, más bien, que podrían haberlo hecho si les hubiera hecho más caso.

Hay un corolario a esa cita que no conocía hasta ahora: vivir de verdad significa entregar el alma a todo, arriesgarlo todo. Yo no lo hice. Durante años, entregué mi alma a única única cosa de todas las que tenía, pasando por las demás casi como un fantasma, pensando que debía centrarme sólo en la más importante de todas, y que no importaba fallar en el resto.
Y sólo me entregué (con fuerzas menguantes, por mi dejadez en todo el resto de mi vida), no arriesgué nada, preferí aferrarme a lo que tenía, aterrorizado por la idea de perderlo. Me atrincheré, me convertí en un espectro, y lo eché todo a perder. Y me eché a perder a mí mismo.

Y llegó, por supuesto, el merecido hundimiento final. Finalmente perdí todo lo que creía tener. Me vi extraviado, caído, desnudo, muerto, vacío, muy cerca del final definitivo.

Ahora he resucitado, y espero no volver a cometer los mismos errores. Esta tercera vida la viviré de verdad, entregándome a todo, arriesgándolo todo, luchando, soñando, respirando.
Ojalá realmente haya aprendido.

Share this: