Nostalgia del Reino

La isla de la Luz

Vanía ya la Aurora de trono de oro cuando desperté en Mikonos, a un amanecer silencioso en la isla casi desierta. Caminé por las calles blancas hasta el puerto, desayuné en una terraza vacía, mirando el mar, y paseé por las calles blancas a la espera de poder comprar mi billete para Delos.



Ocho de la mañana en Mikonos. La isla comienza ahora a despertar.En una de las pocas calles donde parece que viven nativos, un fuerte olor a incienso. ¿Algún tipo de ofrenda?

Y me perdí, como hago siempre.

Mikonos es un laberinto. Calles blancas, todas iguales, serpenteantes, impidiéndote tomar la dirección que quieres. Y ni siquiera la referencia abajo-> puerto sirve: las calles suben y bajan a su antojo. Al final, logras llegar al mar, pero a un lugar completamente diferente del que querías.


A las diez abrían las oficinas del puerto, y fui de una a otra preguntando por los horarios de barcos a Delos, y a otros lugares.

Una pequeña decepción: no es posible pasar la noche en Delos, sólo estar un rato alli, un par de horas con otros turistas. Una pena, pero no importa demasiado.
Esta tarde creo que intentaré ir a otras islas.


Con mi billete para Delos, continué paseando por Mikonos.

Por la cantidad de hoteles, restaurantes, y, sobre todo, tiendas de marcas, se deduce que este sitio en verano debe ser un infierno. Pero ahora es encantador.

Finalmente, tomé un pequeño barco, con un pequeño grupo de turistas, que nos llevaría a Delos, al islote donde Apolo y Artemis nacieron, y comencé a caminar entre las ruinas. La luz en Delos es prodigiosa, divina. La luz lo llena todo, toda la isla brilla. Y, si comprendes donde estás, qué es ese sitio, tú también lo haces.

Aquí, en el santuario marino de Apolo Delio, realmente entiendo por qué era el dios de la luz.
Todo es tan brillante, tan luminoso. Apolo está aquí, llenándolo todo.

Me he apartado de los demás visitantes, para hacer el camino solo. Quizás me pierda alguna cosa, pero no me importa. Creo que lo que de verdad tenía que ver en esta isla era la Luz.

Delos es también la isla de los lagartos. Están por todas partes, grandes y pequeños, los ves todo el rato sobre las ruinas, los escuchas entre los matorrales.

He perdido mi boli (el segundo).
[esta nota está escrita a lápiz]


Lleno de luz, regresé a Mikonos, y compré un billete para la primera isla, en el primer barco. Una parte de mí quería quedarse en esa bella isla, haraganeando por el puerto, bañándome en la playa, pero otra, la que venció, ansiaba que mi camino fuera lo más largo posible, necesitaba de nuevas islas en el viaje.


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