Nostalgia del Reino

no title

Leía anoche, en un gordísimo volumen con las obras completas de Allen Ginsberg: My grief at Peter’s not loving me was grief at not loving myself. Recordé también otra frase que me marcó, hace unos meses, de Spinoza: La felicidad no es un premio que se otorga a la virtud, sino que es la virtud misma.

La mayor parte del dolor me lo provoco yo mismo. Muchas de las cosas que me duelen no deberían hacerlo, y las pocas en que es prácticamente inevitable, este podría haber sido mucho más moderado. Y mi felicidad, aunque las circunstancias externas puedan amplificarla, sólo puede nacer en mi interior.
¿Cuándo aprenderé de una vez?


Share this: