Nostalgia del Reino

Soñando de nuevo

En algún momento, hace varios años, dejé de soñar, o, al menos, de recordar mis sueños. Pasé de tener una rica vida onírica a despertar en blanco por las mañanas. Había perdido una parte muy importante de mí. Me estaba perdiendo a mí mismo.

Una señal de que estoy saliendo de ese pozo es que, en los últimos meses, los sueños han vuelto. Casi todas las mañanas vuelvo a despertar con el recuerdo de un sueño, una ventana a otro mundo (un error, que me acompañó toda mi vida, fue añorar ese Reino Perdido, que quizás intuía en esos sueños, sin entender que el único Reino Perdido posible es recuperar este, el nuestro. Espero haber aprendido).

Anoche soñé con un viaje en coche, ruinas de pirámides en las afueras de Madrid, mi hermano pequeño (rapero en la vida real) enfadándose porque no le regalaban la batuta de director de orquesta que quería, la llegada de la primavera, grandes racimos de flores amarillas surgiendo de repente de los árboles, la alergia venciéndome.


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