Nostalgia del Reino

Un minuto antes era invierno en Ohio

The Martian Chronicles

Un “¡Ay!” en voz alta se me escapó anoche cuando me enteré de la muerte de Ray Bradbury. Esta mañana, en mi camino al trabajo, recordaba sus libros, la soledad del planeta rojo doblemente abandonado, los lectores que memorizan libros en secreto para salvarlos del fuego de los bomberos, una aprendiz de bruja viviendo experiencias ajenas, pensando Quiero enamorarme.

Bradbury es uno de los autores que más marcaron mi adolescencia, mi visión del mundo, mi yo de entonces, de ahora. De todos los libros que he leído (muchos, aunque nunca bastantes) ninguno tiene un comienzo y un final que se hayan pegado tanto, que acudan tan frecuentemente a mí como las “Crónicas Marcianas”: Un minuto antes era invierno en Ohio, comienza, hasta terminar con ese Los marcianos les devolvieron una larga mirada silenciosa desde el agua ondulada. ¿Quién sería yo ahora sin ese Marte que él nos mostró (Los libros se escriben ellos. Yo no decido, decía)?


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