Nostalgia del Reino

Perfectos electores

Pica, a la verdad, en historia la unanimidad con que todas las clases españolas ostentan su repugnancia hacia los políticos. Diríase que los políticos son los únicos españoles que no cumplen con su deber ni gozan de las cualidades para su menester imprescindibles. Diríase que nuestra aristocracia, nuestra Universidad, nuestra industria, nuestro ejército, nuestra ingeniería, son gremios maravillosamente bien dotados que encuentran siempre anuladas sus virtudes y talentos por la intervención fatal de los políticos. Si esto fuera verdad, ¿cómo se explica que España, pueblo de tan perfectos electores, se obstine en no sustituir a esos perversos elegidos?

La España Invertebrada, José Ortega y Gasset, 1921

Es mucho más relevante  para entender nuestros problemas de hoy, mucho más actual, lo que escribía Ortega hace casi un siglo que todo lo que se publica en la prensa de estos años.



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