Nostalgia del Reino

La derecha salvaje

Imaginaba hace poco, leyendo las “Memorias de Ultratumba”, de Chateaubriand (llevo ya casi un año avanzando lentamente por sus memorias), cómo sería tener una derecha civilizada y honorable como la que Chateaubriand representaba, conservadores que no fueran bárbaros enemigos de la sociedad, sino que simplemente defendieran un ideario que sinceramente consideran el mejor para todos.

No es más que una fantasía, claro. En su lugar tenemos esto, una banda de canallas que creen que España es su feudo para hacer de él lo que quieran (y lo creen con razón: fue el feudo de sus padres, abuelos, etc…  y lo sigue siendo). Toda la corrupción destapada en los últimos años (Gurtel, Bárcenas, Camps, etc…) hace pensar que no  son casos aislados, que el PP es una máquina de corrupción para el enriquecimiento de afiliados y amigos (Blesa, mi ex jefe durante años, por  poner un ejemplo), para exprimir el país (esas costas nuestras, ese Mediterráneo por donde Heracles o Aníbal vagaron, cubiertas ahora de cemento, destruidas seguramente para siempre) sin remordimientos.

Pero, pese a todo, todavía son capaces de sorprenderme, de ir aún más lejos de lo que los creía capaces:

El PP cree que la querella de IU por Bárcenas ofende “al pueblo español”

No sé si es ceguera, estupidez, o la más brutal hipocresía. En vez de pedir disculpas, dimitir en bloque, y aceptar con dignidad las condenas, y refundar el partido, para poder tener una derecha civilizada, arremeten a diestro y siniestro, desterrando jueces, denunciando partidos, comparando a cualquiera que se les oponga con ETA.

Quien ha, no manchado, sino arrastrado por los suelos hasta borrarlo de la faz de la tierra, el honor del  Partido Popular son sus dirigentes, los que se han enriquecido a costa del sufrimiento del pueblo, los que pusieron a sus amigos al cargo de Cajas de ahorros para financiar la destrucción del país (ese cataclismo que siguen teniendo la osadía de llamar “el milagro español”), los que han convertido la política en una simple caja recaudadora de sobornos. Y son ellos mismos quienes ofenden al pueblo español cada vez que abren la boca.

Pero son, sin ninguna duda, la derecha que merecemos (así como el PSOE inútil de Rubalcaba y con sus propios casos de corrupción, y la izquierda absurda de IU y sus admiradores del castrismo son la izquierda que merecemos): Las calles deberían estar llenas de militantes de derechas rugiendo contra quienes les han engañado, exigiendo su caída. En su lugar, el PP sigue primero en las encuestas. Y no tengo demasiadas dudas de que seguirán ganando elecciones, y que seguirán cobrando sus sobornos y haciendo millonarios a sus amiguitos del alma.

El PP es la derecha que hemos tenido siempre, y la que siempre tendremos. España es, y será el país de la oscuridad, de las oportunidades perdidas.


Share this: