Nostalgia del Reino

Preguntas

Hubo hace unos días un evento poético (al que yo no acudí: todos los viernes por la tarde, desde hace casi veinte años, tengo la misma cita con mis viejos amigos de la facultad, y a eso no se debe faltar) donde el invitado de honor era un joven poeta mexicano, y matemático en ciernes.

En un momento posterior al acto, en uno de esas caminatas madrileñas entre bar y bar, nos quedamos los dos solos, aislados del gran grupo con el que íbamos, y pudimos tener una larga conversación. Pero el punto culminante fueron dos de las preguntas que me hizo: ¿Crees en Dios? ¿Crees en la libertad? La respuesta, a grandes rasgos, fue un Creo que Dios es el Universo Sí, a la fuerza, porque si no, ¿para qué vivir?. A esta segunda añadiría ahora un Pero también creo en las reglas, que nos atan y nos guían.

Pero lo importante, más que mis respuestas, son las preguntas, las que todos nos deberíamos hacer constantemente, las que deberíamos hacer a todo desconocido con el que nos encontráramos. ¿Crees en Dios? ¿Crees en la libertad?





Y como claramente hay patrones en el mundo, releyendo anoche el fantástico “The Kindly Ones”, de Neil Gaiman, reencontré una de esas frases, sobre la libertad, que tanto me han marcado, y que siempre están ahí, susurrando desde el subconsciente:  "I told him there was always freedom, even the ultimate freedom. The freedom to leave


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