Nostalgia del Reino

Memento mori

Esta tarde me tomaron una radiografía en el dentista. Mientras la doctora la estudiaba en su ordenador, algo surgió y tuvo que dejarme solo en la consulta.
Desde la pantalla, mi calavera me sonreía burlona, y yo no podía apartar la mirada, horrorizado, recordando que pronto (no importa si es un año, diez, cien: siempre será pronto) tendré que morir, dejar esta vida, este mundo, abandonar sueños y proyectos. No vivas como si te quedaran mil años, decía mi maestro Marco Aurelio. Pero eso es lo que hago, esperando tranquilo, engañándome pensando que hay tiempo.


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