Nostalgia del Reino

Abstenciones

Breves apuntes sobre la decisión del PSOE de abstenerse en la investidura de Rajoy:

  1. No me gusta. A nadie de izquierdas puede gustarle el abstenerse frente a la derecha, y menos frente a una tan rancia, ineficiente y sembrada de casos de corrupción como este gobierno de Rajoy.
  2. Pero es inevitable. Sólo había dos combinaciones realistas que dieran una mayoría: PSOE+Podemos+C’s y PP+PSOE (sin C´s: por muy feliz que esté Rivera, su partido se ha condenado a la irrelevancia). La pretendida mayoría de izquierdas que Podemos decía poder lograr, ni era posible ni era de izquierdas. Desde el momento que la investidura de Sánchez fracasó, el PSOE debería haber anunciado su abstención, en vez de hacernos perder el tiempo a todos y obligarnos a votar de nuevo.
  3. La culpa de que Sánchez no lleve medio año siendo presidente es tanto de C’s como de Podemos. Ninguno de los dos quería ver al otro en el pacto. Pero, mientras que C’s puede estar más cómodo con el gobierno del PP (a fin de cuentas, un gobierno del PP que tenga que negociar todo con el PSOE dará como resultado algo entre medias de ambos partidos, que es justo C´s), a Podemos, si su principal objetivo era realmente desalojar a Rajoy del gobierno y no el superar al PSOE, debería haberle importado más, debería haberse esforzado más en llegar a ese acuerdo, y debería, si no era posible, haberse abstenido para cerrar el paso al PP.
  4. No es la tragedia que muchos ven. El PP no puede apoyar nada sin apoyo del Parlamento. La nuestra es una democracia parlamentaria, y no es tan crucial quien sea el presidente. El parlamento puede bloquear las leyes del presidente, incluso presentar una moción de censura si va demasiado lejos. También puede presentar leyes y aprobarlas aunque el gobierno se oponga. Pero, para ello, tenía que empezar la legislatura. Rajoy es una opción pésima como presidente, pero es mejor que la parálisis en la que estábamos desde hacía casi un año.
  5. Quizás en la siguiente legislatura (¿en un par de años?) los partidos hayan aprendido a hablar, pactar, y ceder, porque de eso va a ir la que ahora empieza. Si hay algo que debemos superar de una vez es ese horror de las dos Españas (porque mientras no será una la que te parta el corazón, sino ambas).

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